miércoles, 25 de mayo de 2011

Palabras pronunciadas por la Maestra Elba Esther Gordillo, en la Firma del Acuerdo para la Reforma de los Lineamientos Generales del Programa Nacional de Carrera Magisterial.

San Andrés Cholula, Puebla 25 de Mayo de 2011

Muy buenas tardes a todas y todos ustedes. En particular es un gran honor, un gran gusto, no sabría como reflejarlo, decirle señor Presidente en verdad en mi gremio se le quiere y aquí está la voz de mis compañeros maestros.

Lic. Felipe Calderón Hinojosa, presidente de los Estados Unidos Mexicanos.

Dr. Rafael Moreno Valle, gobernador de este gran estado de Puebla y muy, muy querido y respetado amigo.

Señor secretario de Educación Pública.

Señores y Señoras secretarias de Educación Pública de las respectivas entidades federativas que integran esta gran República Mexicana.

Compañeros del Comité Ejecutivo Nacional

Compañeros Secretarios Generales de las diferentes secciones del país.

Señores integrantes de las organizaciones ciudadanas comprometidas con la educación, gracias por acompañarnos.

Muy queridos y respetados padres de familia, en la representación de sus respectivas asociaciones de las mismas, gracias por estar con nosotros.

Compañeras y compañeros, queridas y queridos maestros.

Señores de los medios de comunicación.

Traigo un documento escrito, pero creo que el acto amerita salirme un poco de él, para que aclaremos entre los que estamos aquí, esta gran familia, con el jefe de las instituciones de la nación para recordar que el acuerdo por la modernización de la educación, cuando se habló de la federalización de la educación hablamos de la necesidad de Carrera Magisterial.

¿Qué es para la organización Carrera Magisterial? ¿Dónde estaba el quiebre y que nos significaba?

¿En verdad se quería federalizar la educación únicamente para trasladar las responsabilidades de administrar la educación o realmente para que se compartiera gobierno federal, gobiernos estatales, gobiernos municipales y entidades en su sociedad en su conjunto, la responsabilidad de educar, la responsabilidad que todo estado y particularmente el mexicano con una profunda vocación educativa tiene como misión educar para la libertad, para la justicia, para la democracia, para la equidad, para el respeto a la diferencia, para entender que siendo orgullosamente mexicanos con éxito podremos irrumpir en el mundo universal.

Reflexionamos mucho entonces señor Presidente si firmábamos el acuerdo, nos parecía que era un simple acuerdo para atomizar a una organización que lo menos que le debe a la patria o que muchos ciudadanos deben a la organización, es el garantizar paz y tranquilidad social.

Hay compañeros, no hay duda, que aún no entienden que no son las marchas, que no son las tomas de las oficinas, que no es gritando, que no es maltratando, perjudicando nuestra imagen de maestro, como se defiende la educación pública. Defender la educación pública es elevar su calidad, que vayan a los más necesitados, a los más pobres, a aquellos que esperan de nosotros solidaridad y compromiso, educación, más educación y educación de la buena. Que no haya diferencia entre una escuela pública y una escuela particular, porque que quede claro, los mismos maestros van a las mismas instituciones, el desequilibrio está en que unas cuentan con mayores instalaciones y además con mayor preocupación, muchas veces de los padres de familia en cuanto a la alimentación, y los problemas intrafamiliares que suelen darse en todos los estratos sociales, pero que donde se carece de todo, los estados de ánimo a veces no permiten que surja la calidez humana.

Firmamos el acuerdo, aquí hay un testigo y es el actual Secretario de Educación en el estado de Puebla, con él soñamos Carrera, pero quedó un bache señor Presidente, por eso cuando se dice Reforma de Carrera Magisterial, que ningún maestro se asuste, lo que realmente estamos haciendo es retomar el camino perdido por veinte años, se comprometieron a que Carrera tendría un sistema de evaluación y no se cumplió y señor Presidente en privado usted y yo lo platicamos y dijo: vamos por la evaluación e instruyó a quien se debía y aquí está cumpliendo la palabra, se lo agradecemos porque no sólo es cuánto nos vayan a pagar más a los trabajadores de la educación o a cada uno de los maestros, es qué carrera tiene que ver con algo más.

Compañeras, compañeros, muchos lo han dicho ustedes en varios eventos, las encuestas así lo demuestran, el maestro quiere prepararse más, saber más, conocer más, el maestro tiene vocación de servicio, sabe que su misión no está en razón de colores, ni de partidos, tiene el derecho a participar en ello, pero su misión es la forja, la construcción del mexicano que queremos mañana, del ciudadano que hoy ya está en nuestras aulas y aspira y espera de nosotros, toda la ternura, toda la comprensión y algo medular, el despertarle el interés por el saber, por el conocer, por el que preguntarse cotidianamente qué es, por qué es, a qué obedece, a razonar con responsabilidad y talento si lo que los medios de comunicación manejan es veraz o no, que no nos manipulen, que tengamos capacidad de raciocinio, de dilucidar entre el bien y el mal.

Aprender a entender que la educación tiene que tener como principio fundamental el sentido humanista, el querernos y respetarnos como lo que somos, seres humanos.

El tolerarnos, no todos podemos pensar igual, pero qué mezquino y qué pequeño es aquel que porque no se piensa como él es hay que destruir sus políticas o hay que hacer a un lado lo que él propone. De esos no somos nosotros y no queremos formar a esos.

Señor Presidente, nueve años, 20 años y nadie se atrevía a hacer evaluación de Carrera que simple y llanamente le diremos y usted lo sabe, porque es usted el promotor de esto, porque desde que empezamos con la Alianza por la Calidad Educativa, las múltiples llamadas a su despacho, los múltiples exhortos, pero perdóneme, discúlpeme porque voy a cometer una indiscreción, cuando usted era candidato lo hablamos, señor Presidente, por la educación y usted dijo adelante, no vaya a fallar Maestra, y en lo que he podido he cumplido y usted ha cumplido con creces.

Queremos chicos y queremos maestros a los que su estímulo salarial no llegue porque es compadre o amigo de fulano o el dirigente seccional que abrogó carrera sin que esté en el aula.

¿No ha habido protestas por eso?, díganlas, las ha habido.

Hay secciones donde a veces el dirigente tiene más puntos que el que está en el aula, pero qué pasó, como es posible eso, hay lugares donde el que más trabaja no se le reconoce, eso se acabó compañeros, se acabó para bien y gloria de este Sindicato.
Aquel maestro que tenga niños con problemas en su casa de violencia intra-familiar y la maestra, el maestro que vaya a buscar a la familia, que platique con la familia, que haga suyo el problema del niño, que busque la solución, ese tiene derecho a un estímulo.

Aquel que ve que sus niños en matemáticas no van al nivel de los otros y les dedica tiempo para darles matemáticas, ese tiene derecho a incremento, no es parejo el incremento, el que trabaja que gane, que el que se quede atrás, ni modo, esos somos los maestros y habrá voces que nos critiquen y habrá en casa quienes digan que estamos conculcando derechos, mienten, estamos rescatando algo fundamental, la dignidad, el orgullo, la misión de ser maestro.

Señor Presidente, el 15 de mayo en el Alcázar de Chapultepec, hoy en Puebla y particularmente en Cholula, donde damos gracias a su alcalde por su hospitalidad.

La historia es sociológica, no juzga en el presente, tiene que pasar mucho tiempo para que se juzgue.

Por eso nosotros pensamos y con orgullo declaramos señor Presidente que no ceje, proteja la salud de nuestros niños, de nuestros jóvenes, hay pérdidas, hay dolor, hay dramas, también el gremio lo vive, mi gremio lo vive, hay escuelas donde hay hasta amenazas y muchas cosas más, pero ese no es el tema, el tema es basta a la impunidad, basta, de veras, basta a la violencia de quienes transgreden la ley, de manera que únicamente afectan la vida y la salud de la sociedad entera.

Recuperemos nuestra moral humana, recuperemos nuestra patria libre, recuperemos todos sabedores que hoy estamos sembrando y que cuando la ortiga o la hierba se mete entre los matorrales de maíz y empiezan afectar la cosecha hay que irla a arrancar y al arrancar las manos se lastiman de nuestros campesinos, y al arrancarla a veces hasta la buena mata del maíz se rompe, pero hay que arrancarla y en eso estamos con usted señor Presidente.

No hay duda, si hace 90 años el gran Vasconcelos se propuso alfabetizar y elevar el nivel de cultura de un pueblo carente de todo, roto y devastado por una guerra de odios y atavismos y lo logró en mucho menos tiempo que otros países más poderosos, ¿por qué nosotros no proponernos entonces retos de esta magnitud?.

La diferencia entre el objetivo imposible y otro realizable, radica en la férrea voluntad de quienes tienen la opción y disposición para hacerlo.

Su gobierno puede y los maestros también podemos. Ya lo hicimos hace 90 años, lo haremos hoy entendiendo que juntos, con los padres de familia, con el hogar y en las aulas, el mejor espacio para construir el mañana que deseamos será indiscutiblemente educando como lo logremos.

Maestras, maestros, compañeras, compañeros, un ilustre maestro, Rafael Ramírez, dijo: no puede ser buen maestro el que se deja absorber por el medio, el buen maestro es el que transforma su comunidad.

Transformemos una patria mejor para el siglo 21.

Muchas Gracias.

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