15 de mayo de 2011
Maestra Elba Esther
Vaya día no? Bastantes discursos, pero lo bueno es que hay mucho entusiasmo, hay alegría, hay gusto; yo quisiera decirles que era muy jovencita, pero muy jovencita, diría casi una niña como lo dijera nuestra amiga y compañera maestra de Campeche empecé a trabajar la docencia. Venir a este edificio con el sueño romántico, con la ilusión profunda y con la esperanza ni siquiera de ser maestra sino de encontrar un trabajo, claro tenía una madre que era maestra, vengo de familia de maestros pero pues ya sabemos los maestros, a veces no alcanza y hay que pagarles educación a nuestros hijos vaya contradicción tan seria los más sacrificados somos nosotros y los menos atendidos y con mayor problemas sociales y a veces hasta con nuestra propia ausencia por atender los hijos de otros solemos ser los hijos de maestros y lo digo también por mis hijos hoy.
Quiero decirles que cuando venía en búsqueda de este empleo y de este majestuoso edificio oía hablar de muchos murales y de muchas cuestiones yo apenas había terminado el primero de secundaria… como usted, como aquellos que cumplen 40, 50 años, yo soy orgullosamente del Instituto Federal de Capacitación del Magisterio, vengo sí de la honrosa dignidad de haber aprendido en el aula el orgullo de ser maestra.
Hoy decían que caminaron algunos compañeros hoy, yo les puedo compartir que dormía en las bancas de la escuela porque no había cama y había que caminar entre el lodo, la montaña, casi dos horas, en Larrainzar, en Chenalhó, en Chiapas, donde surgió el EZ por alguna razón y tal vez legítima o no, pero que no podemos olvidar los maestros.
Vine a buscar mi plaza aquí, tuve la opción de ser alfabetizante, 60 pesos mensuales, eso ganaba. Mi madre, maestra, de aquellas que tuvieron que formarlas con cuarto año de primaria, donde entonces no se priorizaba de ninguna manera la meritocracia sino la vocación, la emoción, a veces no se sabe ah pero qué importante es que corramos a aprender para despertar el interés del otro de que no nos pase lo que nos pasó a nosotros, yo sigo diciendo que no es importante que los maestros sepamos todo y dominemos todo, lo importante es entender que en nuestra manos está no el oro, no el barro, no la hermosa escultura, ni la mano maravillosa genial de Diego Rivera en esta era de murales, o de Siqueiros o de María Izquierdo, o de tantos grandes, no…algo más profundo, más hondo, ellos que pueden hacer murales, esos que pueden hacer carreteras, esos que pueden cambiar la desigualdad, la injusticia, la intolerancia.
Ser maestro es una misión, algunos explicaban que era un (y se recordarán muchos los que están aquí) pues sí yo soy magisterio, pero había cierta manipulación o simulación el querernos decir apóstoles de la educación en lugar de entender que teníamos necesidades de comida, de vestido, de preparación, igual que cualquier otro profesional y quizás más… qué bonito apóstol, no hay duda, lamentablemente también hay hijos, hay que pagar la luz y a veces todo el sueldo se va ahí o para transportarse de un lugar a otro hay que tomar no sé cuántos camiones, o para ir a las zonas donde la violencia está…unos dicen que violan maestras, que amenazan en las escuelas, alteran el orden, pero ahí estamos, ahí estamos con la cabeza erguida, yo ya no, yo los represento y me siento muy orgullosa de ello, por eso cuando el señor secretario, el maestro Alonso Lujambio les habla de Vasconcelos, viene a nuestra memoria también el análisis crítico de este gran hombre, del Ulises Criollo y después del Ulises Criollo, nadie es completamente blanco o totalmente negro, los hombres tenemos clarososcuros importante es que cada hombre se dé cuenta que tiene la posibilidad de ser mejor ser humano. Educar es la enorme posibilidad de ser una patria feliz y además de ser un hombre universal, con el enorme orgullo de ser mexicanos. Educar es entender al otro, comprenderlo, aceptar las diferencias de pensamiento, de predilecciones sexuales y religiosas.
Desde mi modesta condición de maestra, de madre y abuela me hago una pregunta ¿Será esta generación, seremos nosotros parte de estar a la altura de lo que Vasconcelos hizo en su tiempo para curtir el México que estamos disfrutando, pero que todavía no ha logrado los sueños y los objetivos que se tenían? ¿Seremos capaces de hacer los cambios, de entender que la patria quiere reconciliación, quiere visión de altura, quiere compromiso?¿Seremos capaces señor Secretario de hacer este cambio estructural? ¿Se podrá en verdad? Aspiro a que este año lo logremos, aspiro por que es un contender, no por lo que nos puedan dar o reconocer.
Hoy me dijo hoy el presidente, como yo diría en mi vocabulario, que fácil es ser esclavo, bueno yo creo que ser esclavo es un premio, dan comida, dan donde dormir aunque no sea bueno, pero ser a libre hay que pagarlo, hay que defenderlo, hay que pagar por ello, la libertad es un valor que obliga a respetar a los otros y a respetar la dignidad propia, por eso yo no sólo tengo un sueño, sino un compromiso.
Yo no tengo el temor, ni ante el gremio, ni ante grupos que puedan decir tal o cual cosa o quien quiera hablar de lo que quiera en el gremio, de su gran Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación , que gracias a la unidad de su gremio hemos (inaudible) gobernabilidad este es un Sindicato incluido en América Latina para que aquí no hayan bombas a cada rato, para que aquí no sea fuerza, como hoy nos lo quisieron hacer en Bellas Artes, de manifestaciones o de marchas , los maestros estamos en el aula o están en el aula buscando el diálogo y la comprensión; por eso sin rubor, sin pena, y sin subordinación puedo reconocer y debo reconocer el gran esfuerzo del presidente Calderón y muy particularmente a través del secretario Alonso Lujambio, el esfuerzo que se ha hecho por una respuesta salarial que, si no responde a todas nuestras expectativas , cuando menos permite una mejor calidad de vida.
Pero además, lo bello, lo maravillosos de esta comida, lo bello de este día, yo creo que todos aquellos que ya pintamos canas, algunos que ya se les ven más porque bueno, no que pena, no se atreven a hacer lo que yo, si alguien quiere le puedo recomendar donde lo hago y lo hacen bastante bien.
Pero volviendo al tema, antes sí se hacían eventos aquí, habían conciertos, habían reuniones, pero se vino el movimiento magisterial y ya no pudieron volver a hacer.
Que bueno que invite usted a todos mis compañeros al salón donde usted y yo hemos dialogado con franqueza, con claridad, viéndonos a los ojos y buscando esos caminos, por ese cambio de gran calado y tenemos que ser compañeros. Que no nos grille nadie, que nos grille nadie, que no nos enrede nadie, que no nos compliquen, defender la educación pública es hacerla de excelencia.
(Inaudible) con el pueblo es que nos duele que haya miseria, a lo que nos molesta y nos hiere que no haya muchos Diegos Rivera, muchos María Izquierdo, muchas por qué no, Fridas Kahlo, que a pesar de su desgracia física tuvo el valor de ser lo que quería y como quería en condiciones como ella quiso y transcender más allá de su tiempo y hoy es reconocida mundialmente.
Defender la educación pública es hacerlo con gran dignidad, no nos agachemos ante nadie, no somos menores ante ningún profesional.
Y es ese cambio de gran calado que queremos también señor secretario,(inaudible) las normales, enseñemos la vocación, actualicemos, capacitemos el mandato constitucional.
Yo le agradezco, de veras, de corazón, toda la voluntad que ha puesto, ha puesto usted mucho esfuerzo, calma y tolerancia para comprendernos, pero en honor a la verdad, ¡ay! también a nosotros nos ha costado mucho trabajo a veces entender al gobierno, pero no lo digo con pena, ni con lástima, sólo con gusto, porque aquí se están modificando cosas, aquí no sólo estamos soñando, estamos construyendo.
(inaudible) no se va a ver rápido compañero, no se olvide lo que le pasó a Vasconcelos después, y su frustración política y todo lo que tuvo que cargar por el amor del país y con su propia vida, pero no le importó, hoy le rendimos homenaje.
No lo olviden también, a algunos de nosotros nos enseñaron que era un reaccionario y hoy ante este monumento lo podemos decir, no, era un visionario, eso queremos decir.
Yo los felicito, perdonen, ya abuse del micrófono, tengan cuidado, no la metan, no la metan, no la metan, porque si la meten se les va a hincar como el que yo traigo, muchas felicidades, muchas gracias por su comprensión y vuelvan felices y contentos que iniciamos una nueva era.
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